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El Hada protectora de Aries

El Hada protectora de Aries

El hada protectora del signo de Aries: Reina del Paraíso

Los nativos del signo de Aries son líderes por naturaleza. Aceptan los retos sin miedo, y no dan un paso atrás en la conquista de lo que saben suyo, ya sea que se trate de personas, metas, empleos… Son, pues, gente que toma al cielo por asalto, como los cimarrones que los representan.

A personas como estas más que un hada protectora, lo que les hace falta es una aliada que, hombro con hombro, les acompañe en sus interminables ascensos hacia el primer lugar de todas las esferas de la existencia.

Para los que nacieron bajo el signo del cimarrón el hada que les corresponde es la que se asocia con el fuego, con la resurrección, con el poder de reinventarse y de los que desean al cielo como escenario de sus sueños: la Reina del Paraíso.

La Reina del Paraíso es un hada poderosa e inclemente. No cree en que se deban evitar los obstáculos: es partidaria de destruirlos.

Su linaje es el de las salamandras: esos seres fantásticos que van de buen gusto a la hoguera, y que lejos de ser consumidos por las llamas, se fortalecen con ellas.

No arden ni se consumen: hacen suyas las potestades de las llamas, su calor y energía, y gracias a ella evolucionan, crecen, se hacen más fuertes e inmunes al fuego.

Así es como son los Aries: aventureros naturales que se arrojan antes de medir las consecuencias, que creen que las redes de protección son una precaución innecesaria, pues están convencidos de que aprenderán a volar sobre la marcha.

La Reina del Paraíso es un hada al que los Aries pueden acudir cuando los obstáculos se multiplican o se resisten. En esos casos, el ariano debe hacer su solicitud a la Reina de la siguiente manera:

“Tú que reinas sobre todos los fuegos, Hada del Paraíso, Reina de las Alturas, tú que conocer el fuego del amor, el fuego de las hogueras, el fuego del hielo y el fuego del sol. Tú que de todos haces uno sólo, el Fuego Renovador, escucha mi súplica.

Como Prometeo robo el fuego para darlo a los hombres, te pido que me cedas tu antorcha para iluminar esta oscuridad que no cede, y me lleves hacia el claro del bosque donde me espera otro reto y otro sendero…”

De hacerlo de esta manera los favores pedidos se verán concedidos.

La Reina del Paraíso se atrae a tu casa con velas de color morado en las ventanas, ropa de cama de ese color, pétalos de buganvilia flotando en un espejo de agua y perfume de gardenia. La esencia de canela también da muy resultado, así como la presencia de gatos y jardines con árboles de gran tronco.

El Hada protectora de Tauro

El Hada protectora de Tauro

El Hada protectora de Tauro: Princesa Viviana

Los nativos de Tauro son los más fieles y dedicados del zodiaco. Y no sólo hablamos del amor, si no de todas las esferas de la vida. Se apegan a un código y lo siguen al pie de la letra.

No se conforman con las medianías y se demandan hasta quedar exhaustos y vacíos. No saben detenerse, como un furioso toro que defiende lo suyo.

Son devotos y entregados, y nacen para amar una vez… Y eso les es suficiente.

Los nativos del signo del toro están bajo la protección de un hada que cree en la magia, pero la que produce el trabajo paciente, la entereza y la fidelidad.

Un hada que sabe de los méritos de aquellos que parecen humildes pero que llevan dentro de sí la pasión y la creatividad de los trabajadores más entusiastas. Esta hada es Viviana, princesa de los gnomos.

La Princesa Viviana es un hada que reina sobre los mineros más osados: los gnomos, que van al corazón mismo de la tierra para arrancarle su mayor bien.

Los diamantes son, al mismo tiempo, uno de los mayores dones espirituales que existen. Representa lo que se consigue tras siglos y siglos de ininterrumpida tarea: convertir al carbón en la más preciada gema.

De esta manera opera el indomable espíritu de los Tauro: se forja con las presiones y el trabajo, con las duras condiciones de la vida y de los afanes cotidianos. El diamante dentro del corazón de Tauro es fruto de sus incansables labores.

Tauro puede contar con la Princesa Viviana cuando se sienta rebasado por los deberes, cuando las responsabilidades estén a punto de hacerlo caer. Para recuperar fuerzas, puede llamar a la reina de los gnomos de esta manera:

“Princesa Viviana, tuyos son los brillos secretos que yacen en las rocas, tuya es la luz que destella en las paredes de las minas y de las cavernas, tuya es la luz que brota del diamante en las profundidades de la montaña y en la perla en lo más hondo del mar.

Usa esa luz para socorrerme en este momento donde me siento abandonado en lo más precario de la expedición. Dame la fuerza y las herramientas para abrirme camino hacia la superficie y el día”.

De hacerlo de esta manera, se recibirán las cosas pedidas.

A la Princesa Viviana se le atrae con tierra y sales, acomodado en pequeños montones en un plato; con gemas dejadas sobre el antepecho de una ventana y espejos de agua donde yazcan conchas nacaradas, piedras de río y delicados cuarzos.

Los espejos con una vela blanca encendida frente a ellos también son muy efectivos.

El Hada protectora de Géminis

El Hada protectora de Géminis

El Hada protectora del signo de Géminis: La Dama Melior

Los que han nacido bajo el signo de los gemelos son personas versátiles, que pueden abarcar dentro de sí mismas las más grandes contradicciones o los más grandes talentos. No hacen una cosa, hacen mil al mismo tiempo, y tienen el don de estar en todas partes.

Nunca se cansan, jamás desesperan, no piden ayuda: parecen albergar dentro de sí a un ejército. Y es muy probable que así sea. Las suyas son almas viejas y sabias, que parecen haber vivido mil vidas antes que esta.

A este signo le corresponde un hada experta en los vientos, que por todas partes se cuelan y en todos los espacios establecen su dominio.

A esta hada se deben las sílfides, los espíritus femeninos del aire, que llevan semillas y polen por toda la tierra, que arrastran a las nubes, a la lluvia y guían a los pájaros.

Esta hada es la Dama Melior, se identifica con los Géminis porque este signo, como ningún otro, sabe combinar en sí las naturalezas opuestas dentro de sí mismo: los masculino y lo femenino, el amor y el odio, el alma y el cuerpo.

De la misma manera que las sílfides conjugan la existencia física con la etérea, y de ese modo crean nuevos sentidos y funciones para la vida, así es como los Géminis van por la existencia: su naturaleza doble toca las cosas, y siempre crea algo nuevo.

Los Géminis pueden acudir a la Dama Melior cuando se ven fuera de equilibrio, cuando sientan que la rutina les pesa y les aniquila, y que ya no son esos que dan a la vida nuevas formas y límites. Deben pedir su ayuda valiéndose de esta sencilla oración:

“Tú que trazas los mapas invisibles de los pájaros, que soplas y llevas a las sílfides del Norte al Sur, del Este al Oeste, para que bendigan de verde toda colina y toda grieta; tú que insuflas la vida de las flores y de los frutos, que pestañeas y haces moverse a los ríos y a las ramas.

Dama Melior, impulsa mis alas para sobrevolar la vida y observarla, para descifrar sus claves y secretos. Déjame crear lo que he venido a crear, y que no sean castillos en el aire, sino los vastos palacios de tus nubes”.

De hacerlo así, todo favor será concedido.

Para que la Dama Melior se acerque a tu casa abre las ventanas y las puertas poco antes del amanecer, y deja que el primer viento se pasee por tus aposentos.

Conserva las plumas de pájaros que halles en tu camino en una caja de cristal.

El Hada protectora de Cáncer

El Hada protectora de Cáncer

El Hada protectora del signo de Cáncer: Reina Melusina

Los que han nacido bajo el signo del híbrido son personas que se adaptan con facilidad a cualquier entorno, y pueden pasar sin temor de un medio a otro, de una prueba a otra, de un empleo al siguiente…

Son los maestros de la evolución: han salido de las aguas para internarse en la tierra, y hacer de todo enclave, por inhóspito que sea, su hogar. Exploradores y padres amorosos, nunca desisten en su sed de avance.

Tal vez por ello viven con un gran apego a su hogar. Su misión en la vida es encontrar el amor de su vida, y fundar con él una familia, un hogar en donde no quepan las grietas ni los desencuentros.

Los Cáncer llevan su hogar a cuestas, pues pueden fundar su nación en todo lugar, sin importar las dificultades.

El hada que ha tomado bajo protección a los Cáncer es una que cuida de la fertilidad de las cosas, que se cuela por todos los espacios y bendice cada cosa con su hálito de vida, que pasa del mar a la tierra, de los ríos a los cielos, que sabe del cambio y de la adaptación. El hada de Cáncer es el hada Melusina.

La Reina Melusina es la que gobierna sobre los espíritus ondinos, aquellos que conforman las lluvias y las mareas. Es la potestad que complemente a la perfección a los Cáncer (que representan al agua estancada), pues a Melusina se deben las aguas en movimiento.

Un nativo de Cáncer debe acudir a Melusina cuando sienta que su vida necesita cambios e impulso. Cuando sienta que los negocios y la economía se aletargan, que el amor se sume en la apatía, que la salud languidece, puede pedir el favor de Melusina con este ruego:

“Tú que gobiernas sobre las mareas plateada de luna, que pones el arco iris sobre el velo de la lluvia, que bendices las cosechas y dejar una gota de rocío en cada pétalo, que guías el curso de cada río y que ríes en cada cascada.

Te pido que me des la fuerza del agua desbocada para afrontar mis retos y deberes, que me concedas salir de la inmovilidad y romper como la ola sobre la arena, esculpiendo al tiempo y a la vida a mi voluntad”.

De hacerlo, el favor solicitado se verá concedido.

Para atraer a Melusina a tu hogar usa espejos de agua: colocas un recipiente de metal con agua que hayas bendecido en tus ventanas y junto a las puertas.

Coloca vasos de agua cubiertos de pétalos junto a tu cama, y cristales transparentes en el centro de todas tus mesas.

El Hada protectora de Leo

El Hada protectora de Leo

El Hada protectora del signo de Leo: Morgana

Los nativos del signo del león son impacientes y entregados, no saben de dudas o vacilaciones. Dan pasos firmes hacia lo que desean, y lo obtienen… o rinden todas las batallas antes de darse por vencidos.

Como un gran felino, los Leo son ambicioso y caprichosos, desean capturar todo lo que la vida les ofrece, y nunca están dispuestos a dejar que una presa se pierda. Esto vale para cosas materiales o personas.

Confían ciegamente en su magnetismo personal, y por ello son soberbios y seguros. Dan por hecho que la ciudad se rendirá antes del asedio.

Para estos leones es necesaria un hada que comprenda su carácter orgulloso y que valore la importancia de la imagen, del estatus, del poder de seducción, de la realeza que nos distingue como seres únicos. Y esa hada es la Reina Morgana.

La Reina Morgana, de blonda cabellera y ojos iridiscentes, reina sobre todas las formas del fuego. Por ello se atraída por los leones, seres solares que se deben al fuego (al de la pasión y al del cambio).

Desde luego, es una reina caprichosa, como sus súbditos, y no es fácil atraer sus favores, pues es soberbia y poco inclinada a ver hacia los asuntos mundanos. Lo cierto es que si se logra conseguir su favor, no habrá mal que aqueje a un Leo.

Cree en la bendición del fuego, que todo lo transforma de manera indeleble, y que ante nada se doblega. Mora en el sol y en el oro. Los Leo deben pedir su favor cuando sientan que han perdido el impulso que los mueve y la motivación que los mantiene en la lucha.

Tras una derrota o una caída, cuando flaquee su impulso vital, pueden pedir el favor de Morgana con esta oración:

“Tú que moras en el sol y en la vela, que iluminas las sombras y haces de la madera viento y del viento manto inclemente, tú que ahuyentas al invierno y despiertas a todas las criaturas en el amanecer, tú que debe ser vista con distancia y respeto, que hablas en la lengua de la crepitación y del estallido.

Te pido que enciendas mi corazón como a una salamandra, que no se consuma y se reavive, como un fénix que nace otra vez de sus cenizas, y remonta el orgullo vuelo”.

A Morgana la puedes atraer a tu hogar con un hogar encendido, velas colocadas por toda la casa, objetos de oro y pequeños nichos de carbón o ceniza proveniente de objetos que hayas decidido desechar.

El mejor día para acceder a es el equinoccio de primavera, cuando es más poderosa.