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Psicología de los Signos del Zodiaco

Psicología de los Signos del Zodiaco

Los Signos del Zodiaco y su Psicología

Los Signos del zodiaco representan la totalidad de la energía universal. La evolución de la energía particular en cada una de sus fases está reflejada en el viaje del zodiaco, desde su nacimiento (Aries) hasta su disolución (Piscis).

Hablar de Signos es hablar de la energía de la vida: crear, estabilizar, intercambiar; el guerrero, el filósofo, el diplomático; lo dinámico, lo estático, etc.

La psicología de cada signo del zodiaco —y sus características— es la reacción de la psique humana colectiva y particular a la energía o signo correspondiente.

La psicología de los Signos del zodiaco

Cada persona está en sintonía con unas energías o Signos determinados más que con otros, aunque todos tenemos en esencia el mandala zodiacal entero.

Son los Planetas —nuestras funciones psíquicas y filtros de consciencia de la realidad— los que nos hacen identificarnos con Signos concretos, de tal forma que tomamos las características de esa energía arquetípica.

Los Signos más enfatizados en nuestra Carta Natal hablan de nuestra disposición genética o hereditaria, nuestro carácter innato, nuestras necesidades, nuestras motivaciones interiores, nuestra forma de ser particular.

Si la energía de los Signos del zodiaco de la Carta Astral encuentra adecuada expresión en el mundo externo, nos afecta positivamente en todos los campos de nuestra vida, ya sea el trabajo, relaciones afectivas… o incluso en nuestras actividades personales como la competición deportiva, jugar en casinos, al póker, o la práctica de hobbies.

De nosotros depende el cómo manejamos esa energía. En nuestra voluntad reside el poder de tomar conciencia de toda nuestra energía zodiacal, hacerla fluir a través de la estructura de aspectos, y sentirnos completos, o permanecer, por el contrario, en un estado primario reprimiendo partes de nosotros.

A continuación encontrarás los enlaces a los rasgos psicológicos de cada signo.

Psicología de Aries: Impulso creador

Psicología de Aries: Impulso creador

Psicología de Aries

La psicología del signo de Aries se caracteriza por el deseo. Un Aries no se piensa dos veces una cosa, simplemente la hace. Eso de reflexionar no es lo suyo ¡pero tarde o temprano lo tendrá que aprender!

Tampoco es muy hábil dándose cuenta de que existen los demás. Es tan individualista que se olvida de las necesidades de los otros.

¡Ojo! Para un Libra o un Virgo esto significa egoísmo, pero para un Aries esto es ser él mismo. Lo que ve un Signo con su filtro no lo ve el otro. De ahí lo difícil que puede llegar a ser en ocasiones las relaciones humanas.

Aries dice “¡lo quiero ya!” y “¡a por ello!”. Es el carnero. Puro impulso, pura fuerza, pura experimentación de sí mismo en acción. Su movimiento vuelve loco a un Capricornio pero… ¿qué haríamos sin las iniciativas de este líder innato?

Esto hace que inicialmente el signo Aries no sepa qué es tener miedo. A través de experiencias irá aprendiendo que no está solo en el mundo, y que no lo puede todo.

Aries: impulso creador de vida y movimiento

Como no podía ser de otra forma, la rueda zodiacal se inicia con un signo cardinal y de fuego. Ambas características propician el inicio de las cosas. El planeta regente es Marte.

Aries es la energía que nos abre camino al tener siempre en mente nuevas metas. En la psicología de Aries siempre está presente la chispa de lo novedoso, de ahí que necesite tener capacidad de iniciativa y espíritu de líder y emprendedor.

Al Aries le encanta la aventura, y no conoce el límite del riesgo ya que su esencia es esa: crear nuevas brechas —nunca antes realizadas— sin condicionamientos de ningún tipo.

Psicología de Tauro: potencia y estabilidad

Psicología de Tauro: potencia y estabilidad

Psicología de Tauro

La psicología del signo de Tauro gira en torno a la necesidad. Su rasgo característico es que es el signo del zodiaco más consciente de las necesidades, de cubrir lo que a uno le falta, de tener lo que desea.

Si el signo Aries es deseo puro, Tauro es la posesión de ese deseo. De ahí su tendencia a acumular, asegurar y mantener los estados conseguidos. Un Tauro tiene un movimiento inconsciente que dice “¡esto es mío!” o “esto es para mí”.

A Tauro —ver en la Carta Natal de cada uno cuánta energía de Tauro tiene— no le gustan los cambios pues para él significa perder algo, arriesgar la estabilidad obtenida, tener que volver a cubrir necesidades…

Mientras Aries va en busca del exterior y crea un efecto en él, Tauro permite que el exterior entre en él. Tauro es contemplativo y observador. Su esencia es recibir lo que el entorno le da. Por eso disfruta al estar en contacto con la Naturaleza: ama la vida.

Tauro: potencia y estabilidad

La persona con mucho Tauro es inmensamente fuerte y potente, como un toro. No suele moverse, pero cuando se pone en movimiento es bruto al no tener en cuenta el exterior. No suele decidir, pero cuando decide ya no cambia. De ahí la fama de terco o testarudo.

El signo de Tauro es firme y seguro, pero como contraposición, la flexibilidad no es su punto fuerte. Le cuesta olvidar pues “guarda todo”. Siempre prioriza su necesidad de estabilidad para asegurar sus necesidades. Es signo fijo y de Tierra.

Tauro necesita ver las cosas, tocar las cosas. Su función es “hacer cuerpo” o materializar las cosas. El contacto corporal es uno de sus placeres, de ahí su sensualidad y su poder de atracción (Venus).

El planeta regente es Venus, con lo que Tauro tiene capacidad para la estética y la asimilación de la realidad.

Psicología de Géminis: el conector, el enlace

Psicología de Géminis: el conector, el enlace

Psicología de Géminis

La psicología del signo de Géminis tiene la cualidad de crear nuevas posibilidades en el presente. Siempre ve otra posible opción, otra alternativa, otro palito (ver su signo), de ahí que se le juzgue muchas veces por los demás —por su dualidad constante.

Su juego es el de combinar, vincular, intercambiar continuamente.

La persona de signo de Géminis siempre está despierto para aprender cosas nuevas. Todo le causa cierta atracción y curiosidad, pues para él todo puede ser válido en cuanto a que son visiones desde diferentes puntos de vista. Esa es su psicología.

Cómo juega Géminis es muy curioso: quita algo para ver qué sucede y¡ luego lo pone! O sea, no excluye, sino que aparta ese algo para darse cuenta de cómo cambia la realidad, y más tarde lo vuelve a incluir. Así es como se divierte y experimenta con la vida (versatilidad, movilidad, conectar y desconectar).

Géminis es el puente que une dos lados

Géminis es el conector, el enlace entre dos lugares diferentes o distantes. Su fin es comunicar y que nada quede suelto o aislado. Su regente es el planeta Mercurio.

Para Géminis lo importante no es él ni la otra persona con la que habla, sino lo que sucede entre ambas.

El único problema que puede tener Géminis es el de dispersarse; jugar a cambiar las cosas constantemente puede hacer que no se centre ni se comprometa con nada. Toca esto, toca lo otro… pero no llega a involucrarse.

Y ese es precisamente su valor: crear opciones sin apegarse a ellas. Esto le da la capacidad de ser neutral.

Géminis es inteligente, ocurrente, curioso, divertido y deductivo. Le gusta reír, jugar, pensar, mover las cosas de sitio, aprender nuevas cosas continuamente, leer. Arquetípicamente es el comerciante, el periodista, el comunicador nato.

Psicología de Cáncer: el Cangrejo Sensible

Psicología de Cáncer: el Cangrejo Sensible

Psicología de Cáncer

La psicología del signo de Cáncer está centrada en la introversión. Por primera vez en el zodiaco se separa un “adentro” de un “afuera”.

Los Cáncer tienen un innato instinto materno y protector. Saben que para que algo se desarrolle con plenitud y garantías de éxito, es necesario aislarlo del exterior protegiéndolo con cuidado y mimo.

Como buen anfitrión, Cáncer está pendiente del bienestar del grupo, pues sintoniza con la energía ambiente colectiva. Se siente bien cuando pertenece a un grupo y este, a su vez, se encuentra a gusto.

En este sentido, el signo Cáncer es muy familiar. Los diferentes Cáncer —según el grado de evolución— irán de la persona dependiente de la familia, al Cáncer que ama lo humano de la gente creando una gran familia donde prima la sensibilidad.

Cáncer es dependiente del afecto. Si le quieren, se queda; si no le quieren, se va. Por ello, puede llegar a ser susceptible y sentirse herido si en un momento dado se siente excluido.

Cáncer: el cangrejo sensible

Los Cáncer tienen un mundo interior muy rico y sensible en el que reina la fantasía y la imaginación. Pero este rinconcito sólo lo conocen — ¡y en parte!— los que tienen el privilegio de contactar con su intimidad.

Cáncer es como un cangrejo: duro por fuera, blando por dentro. Su fachada ante el mundo suele ser de persona dura, pero sólo es la máscara que protege su sensible interior (este rasgo se acentúa en los hombres pues su sensibilidad es peor aceptada socialmente).

El planeta regente es la Luna, la cual les hace percibir instantáneamente si es bien recibido o no por la otra persona.

La Carta Natal con varios planetas en el signo de Cáncer o en la Casa 4 tendrá muchas de estas connotaciones psicológicas.

El signo Cáncer corresponde, por otra parte, al pueblo, al colectivo, a la suma de las experiencias que se depositan en el inconsciente humano colectivo.